Solo puedes documentar dónde aterrizó. Y eso es lo que hicimos. En México ’86, Diego Armando Maradona le dio La Mano de Dios y El Gol del Siglo a Argentina, y en esos cuatro minutos, reescribió el fútbol para siempre.
Catorce piezas. 300 de cada una. No hay reposición.